Las aftas bucales son pequeñas úlceras dolorosas que aparecen en la mucosa de la boca, generalmente en el interior de las mejillas, los labios, la lengua o las encías. Aunque no representan un problema grave de salud, pueden resultar muy molestas al hablar, comer o cepillarse los dientes.Suelen aparecer de forma recurrente y afectar a …

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Las aftas bucales son pequeñas úlceras dolorosas que aparecen en la mucosa de la boca, generalmente en el interior de las mejillas, los labios, la lengua o las encías. Aunque no representan un problema grave de salud, pueden resultar muy molestas al hablar, comer o cepillarse los dientes.

Suelen aparecer de forma recurrente y afectar a personas de todas las edades. La buena noticia es que suelen curarse solas y existen tratamientos eficaces para aliviar el dolor y acelerar la cicatrización.


¿Por qué salen aftas bucales?

Las causas exactas no siempre están claras, pero se asocian a varios factores que irritan o debilitan la mucosa oral. Entre los más comunes se encuentran:

  • Roce o mordedura accidental de la mejilla o el labio.
  • Estrés y falta de descanso.
  • Deficiencias nutricionales (hierro, vitamina B12, ácido fólico).
  • Cambios hormonales.
  • Sistema inmunitario debilitado.
  • Uso de ortodoncia o prótesis que rozan.
  • Consumo de alimentos muy ácidos o picantes.
  • Reacción a ciertas pastas dentales con lauril sulfato sódico.
  • Alergias alimentarias o sensibilidad a algunos ingredientes.

Tipos de aftas

Aftas menores

  • Son las más frecuentes.
  • Miden menos de 1 cm.
  • Suelen curarse en 7–14 días.

Aftas mayores

  • Más grandes, profundas y dolorosas.
  • Tardan más en curar (2–6 semanas).
  • Pueden dejar cicatriz.

Aftas herpetiformes

  • Aparecen en grupos de múltiples aftas pequeñas.
  • Pueden juntarse y formar úlceras más extensas.

Cómo curar las aftas bucales

El tratamiento depende de su tamaño y frecuencia, pero el objetivo principal es reducir el dolor, evitar infecciones y acelerar la curación. Estas son las opciones más efectivas:

1. Enjuagues bucales específicos

Ayudan a desinfectar y calmar la zona:

  • Enjuagues con clorhexidina (sin alcohol).
  • Colutorios antiinflamatorios.
    Usar 1–2 veces al día según indicación profesional.

2. Geles y pomadas tópicas

Forman una película protectora que reduce el dolor al comer:

  • Ácido hialurónico.
  • Corticoides tópicos (en casos más severos).
  • Anestésicos locales para alivio inmediato.

3. Tratamiento del dolor

Si las molestias son intensas, puede ser útil tomar analgésicos de uso habitual como paracetamol o ibuprofeno (siempre siguiendo las indicaciones médicas).

4. Suplementación si hay déficit nutricional

Cuando las aftas están relacionadas con falta de vitaminas o minerales, la suplementación de B12, hierro o ácido fólico puede reducir la recurrencia.

5. Láser terapéutico en clínica

En aftas recurrentes o muy dolorosas, el láser de baja intensidad acelera la curación de forma notable y disminuye el malestar desde la primera sesión.


Consejos para prevenir las aftas

  • Mantén una buena higiene bucal con cepillado suave.
  • Evita pastas dentales con lauril sulfato sódico.
  • Reduce el consumo de alimentos ácidos, picantes o muy salados.
  • Controla el estrés y procura dormir bien.
  • Bebe suficiente agua durante el día.
  • Si usas ortodoncia, aplica cera en las zonas que rocen.
  • Revisa tu dieta para asegurar un buen aporte de vitaminas y minerales.

Cómo te ayudamos en nuestra clínica

En nuestra clínica dental evaluamos la causa de tus aftas y te ofrecemos el tratamiento más adecuado, especialmente si son recurrentes o muy dolorosas.

Nuestro protocolo incluye:

  • Diagnóstico personalizado, analizando hábitos, nutrición y estado general de la mucosa.
  • Tratamiento tópico o láser según la intensidad de la lesión.
  • Recomendaciones de prevención adaptadas a tu estilo de vida.
  • Seguimiento si las aftas aparecen con frecuencia o dificultan la alimentación.

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